Sin duda, gran parte de la responsabilidad de la seguridad del transporte aéreo corresponde a los tripulantes de vuelo o pilotos como responsables directos de garantizar el control del vuelo, vigilar el correcto funcionamiento del mismo y coordinar con los centros de control la ruta y los perfiles de vuelo hasta aterrizar en destino.
Con todo ello, cada miembro de la tripulación de vuelo es sometido al menos cada 12 meses a:
Otros cursos y exámenes adicionales que con periodicidad reciben los pilotos son:
La necesidad de someter a los tripulantes de vuelo a este intenso programa de entrenamientos y exámenes, se justifica por la importancia de mantenerles en las mejores condiciones de capacitación para garantizar la seguridad de los vuelos.