La certificación de tipo de los nuevos diseños es una responsabilidad que corresponde primariamente a la Autoridad Aeronáutica del Estado donde radica la organización que diseña la aeronave. Las Autoridades Aeronáuticas de aquellos Estados donde vayan a matricularse aeronaves de ese tipo pueden optar por aceptar el certificado de tipo emitido por el Estado de diseño o realizar un proceso de verificación técnica de aquella certificación primaria, que se conoce habitualmente como validación, expidiendo al final su propio certificado de tipo.
En el mundo hay poco más de dos docenas de Estados cuya industria tenga la capacidad de diseñar aeronaves. El resto de los Estados normalmente reconocen los certificados de tipo emitidos por la Autoridad Aeronáutica Estadounidense (FAA) y la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA).