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Con la evolución del concepto de seguridad aérea hacia una corresponsabilidad entre reguladores y operadores aéreos, estos requieren de fórmulas innovadoras que les permitan identificar y gestionar sus propios riesgos, con el fin de mejorar la fortaleza de las defensas del conjunto del Sistema de Transporte Aéreo.

De esta forma, la propia Hoja de Ruta de la OACI contempla la necesidad de que todos los operadores (tanto compañías aéreas, como gestores de aeropuertos o proveedores de sistemas de navegación aérea) del Sistema de Transporte Aéreo, cuenten con un enfoque más avanzado e integral de gestión de la seguridad.

  • Este enfoque se denomina Sistema de Gestión de la Seguridad (SMS por sus siglas en inglés de Safety Management System ), expresión que indica que los esfuerzos en seguridad son más efectivos cuando se realizan de forma integrada en las operaciones normales del negocio aéreo.
  • Este nuevo enfoque concentra sus esfuerzos en el control por parte del operador de sus propios riesgos asociados a sus recursos y procesos, en vez de limitarse a confiar en los procedimientos de inspección e introducción de acciones paliativas por parte del regulador.
  • Un SMS corresponde con un enfoque integral de empresa acerca de la seguridad operacional como riesgo prioritario en su modelo de negocio, que se dota por tanto de instrumentos de organización eficaces para la gestión de la seguridad, y la inspección de la misma.
  • Un SMS se basa en herramientas de gestión que permiten a los operadores un proceso de análisis continuo y sistemático de sus propios recursos y procesos para identificar los riesgos asociados a los mismos, antes de que el sistema falle.
  • Un SMS amplía la responsabilidad de la seguridad aérea a todos los niveles y segmentos de una organización, estableciendo una cadena de responsables personales de acuerdo con su nivel de gestión de recursos en la organización (ya sea una compañía aérea, proveedor de servicios de gestión del tráfico aéreo, fabricante de aviones, o el propio Estado encargado de la seguridad aérea).
  • Se consigue así focalizar, relacionar y responsabilizar al grupo de personas comprometidas con la seguridad a los distintos niveles de una organización, haciendo difícil que las situaciones que entrañan riesgos para la seguridad pasen inadvertidas y sin responsables asociados.

Por todo ello, los SMS, además de un sólido conjunto de leyes y requisitos reglamentarios internacionales, y de sistemas de inspección de los mismos, proponen a los operadores y a la autoridad una nueva forma de gestionar su propia seguridad operacional basada en:

  • Métodos de gestión de riesgos con base científica
  • Formalización de un compromiso prioritario con la seguridad por parte de los más altos responsables de todo el Sistema de Transporte Aéreo Internacional.
  • Establecimiento de la Cultura de Seguridad en las empresas que fomenta las culturas justa, informada, de notificación de sucesos, de continuo aprendizaje y flexible, posibilitando una gestión continua de la seguridad.
  • Aplicación de procedimientos estandarizados para la gestión d eprocesos operativos, incluido el uso de listas de verificación para evitar y contener posibles errores.
  • Sistemas captura de datos de vuelo para recoger, analizar y compartir datos relacionados con la seguridad provenientes de operaciones normales.
  • Investigación de accidentes e incidentes basada en identificar deficiencias sistémicas respecto a la seguridad en vez de buscar a quién atribuir la culpa mediante la localización de una simple causa directa.
  • Formación sobre seguridad para el personal de operativo.
  • Fomento de compartir experiencias y mejores prácticas en materia de seguridad operacional por medio de un intercambio activo de información.
  • Implantación de las “buenas prácticas” operativas reconocidas por la industria a nivel internacional

Con este nuevo enfoque de gestión aportado por los SMS, los beneficios asociados con su implantación se resumen en:

  • Priorización lógica de las necesidades operacionales de seguridad.
  • Mejora de la productividad y la motivación de los trabajadores.
  • Cumplimiento con los requerimientos y responsabilidades legales acerca de la seguridad.
  • Mayor eficiencia y utilización de recursos, en las actividades de planificación del mantenimiento.
  • Mejora continua de los procesos operacionales.
  • Desarrollo sostenible del sistema en su conjunto.
  • Reducción de los costes directos e indirectos de los accidentes.