Son aquellos pasajeros cuya condición física o mental es tal, que requieren una atención especial por parte del transportista. Para ser aceptado al vuelo, es condición indispensable presentar un certificado médico que establezca que está en condiciones de viajar. Corresponderá a los servicios médicos de la aerolínea el determinar si el mismo se encuentra en condiciones de iniciar el viaje y, en caso afirmativo, determinar las circunstancias que deben observarse en tal travesía.
Su transporte podrá hacerse en camilla o acomodado en una o más butacas, debiendo consultar con la compañía aérea las condiciones y tarifas aplicables en cada caso.
Recomendaciones
Cuando el transporte se realice en camilla, por lo general se exige que vaya acompañado de una persona.
Asimismo, deberá firmar un descargo de responsabilidad antes de embarcar.
Quienes padezcan enfermedades potencialmente incapacitantes, como la epilepsia, deberán llevar una identificación de alerta médica, colocada en la muñeca o cuello.
Quienes deban transportar derivados opiáceos, grandes cantidades de cualquier fármaco o jeringas, deberían disponer de una nota médica para evitar ser detenidos por los agentes de seguridad de la aduana.
Transporte en camilla
Para poder autorizar un traslado en camilla, por lo general tienen que cumplirse los siguientes requisitos:
- El tiempo de escala, tanto a la salida como a la llegada, debe ser de al menos noventa minutos para permitir el montaje y desmontaje de la misma.
- Deberán reservarse y abonarse un número mínimo de plazas.