
La aviación comercial crece en España de forma imparable, permitiendo cada día a más personas acceder a los beneficios que sólo el transporte aéreo puede aportar, así como impulsando el crecimiento económico y la creación de empleo.
Estas previsiones implican que, entre el año 2006 y el 2012, la demanda de transporte aéreo en España habrá crecido en un 35%.
En este escenario, la estrategia de AESA para mejorar los índices de seguridad aérea en España, sigue las recomendaciones realizadas por la OACI, y se fundamenta en dos pilares: