Gobierno de España. Ministerio de Fomento. AESA Gobierno de España. Ministerio de Fomento. AESA

Con el avión en tierra, destacan las pruebas referidas a la evacuación de la cabina de pasajeros en caso de emergencia.

  • Para superar dicha prueba, el avión debe ser completamente desalojado (por los pasajeros y la tripulación) en menos de 90 segundos, en la oscuridad de la noche, con la mitad de las salidas de emergencia bloqueadas, y con bultos de equipaje y otros obstáculos colocados en los pasillos y vías de evacuación. El interior del avión solamente puede estar iluminado con la iluminación de emergencia.
  • Estas pruebas, aunque en un entorno controlado, se realizan tanto con pasajeros voluntarios seleccionados por el fabricante (pueden ser empleados del mismo, pero no han de tener relación directa con el avión en el desarrollo de sus tareas habituales, ni ocupar asientos contiguos a salidas de emergencia) como con tripulación real de una compañía aérea, y siempre con la configuración de los aviones que corresponda con la máxima capacidad de pasaje.
  • En la prueba realizada al modelo comercial de máxima capacidad actualmente en operación, el Airbus A-380, se completó la evacuación de 873 personas en tan sólo 80 segundos.

De entre las pruebas realizadas a los aviones en las fases críticas, destaca la prueba de despegue abortado:

  • Esta prueba consiste en comprobar la respuesta del avión a la posibilidad de tener que realizar una frenada de emergencia en caso de que el despegue sea abortado antes de que el avión comience su elevación.
  • Para ello se instala en el nuevo modelo un sistema de frenos “manipulado” de forma que sus condiciones operativas correspondan con las que tendría un conjunto de frenos en las condiciones correspondientes al 90% del máximo desgaste permitido en la operación real (la prueba con el 100% del máximo desgaste se realiza en el banco de pruebas de frenos).
  • A continuación se incrementa el peso del avión al máximo peso de despegue establecido por el fabricante, y se acelera hasta la velocidad de decisión V1, más allá de la cual el avión, en caso de fallo de motor en el despegue, puede irse al aire con seguridad, mientras que si frena a velocidades superiores se saldrá inevitablemente de la pista.
  • Una vez al límite de la V1, se somete al avión a una frenada máxima.
  • El objetivo de la prueba, es el de comprobar que tras la frenada máxima y dejar enfriar los frenos durante unos minutos sin intervención humana, el sistema de frenado no se incendia o genera daños graves a la aeronave.

Con los datos obtenidos durante la realización de las pruebas de vuelo, los ingenieros comprueban el funcionamiento seguro del avión, tomando en caso necesario las medidas pertinentes para corregir posibles defectos.

Todas estas pruebas pueden llegar a suponer para el caso de los aviones de largo recorrido de última generación más de 2.400 horas de vuelo y 750 vuelos de prueba en el caso del fabricante europeo Airbus.


© Agencia Estatal de Seguridad Aérea