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El actual panorama mundial del mercado de fabricantes de aviones comerciales de pasajeros, presenta, por las elevadas barreras de entrada tecnológicas, una situación competitiva donde existen dos grandes fabricantes: la empresa estadounidense Boeing, y el consorcio europeo Airbus.

Si bien ambos fabricantes compiten a través de distintos modelos de negocio, un elemento común a sus estrategias es el de centrar la mayor parte de su trabajo y desarrollos tecnológicos en garantizar la seguridad de sus productos.

  • La seguridad operacional de los aviones depende en gran medida de su etapa inicial de diseño y fabricación, etapa en la que el rigor de los fabricantes garantiza la máxima fiabilidad de los equipos y sus productos.
  • Ningún otro medio de transporte sigue procedimientos tan exhaustivos para diseñar, fabricar y mantener en perfecto estado cada una de las piezas como en la industria aérea.
  • Los aviones son diseñados y construidos para anticipar, prevenir y evitar los posibles problemas derivados de su operación en situaciones adversas.

Durante la etapa de diseño el principal condicionante es la seguridad, siendo el criterio empleado garantizar que la probabilidad de que un único fallo tenga efectos catastróficos para la aeronave sea de 1 entre mil millones, es decir extremadamente remota. Esta cifra está elegida de manera que sea superior a la vida en servicio de la flota total de aviones de cualquier tipo de avión, por lo que implica que ese fallo no debería aparecer en toda su vida operativa.

Para ello los pilares básicos sobre los que se garantiza la seguridad de las futuras aeronaves son:

  • La redundancia de sistemas estructurales y funcionales críticos para la seguridad.
  • La robustez y resistencia de la estructura, así como su capacidad frente a los efectos de la fatiga de los materiales y de tolerancia a los daños.
  • La fiabilidad de funcionamiento de los sistemas.
  • La efectividad de los sistemas de aviso y detección de anomalías o mal funcionamiento de sistemas.
  • El establecimiento de intervalos de mantenimiento programado que garanticen la detección a tiempo de cualquier problema, en función de las características de la estructura y la fiabilidad de los sistemas.
  • La mejora continua del producto.

De esta forma, los aviones modernos, de los que cada día se fabrica una unidad por cada modelo, son vehículos extremadamente fiables y seguros.


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