Gobierno de España. Ministerio de Fomento. AESA Gobierno de España. Ministerio de Fomento. AESA

Los aviones actuales pueden llegar a viajar a altitudes de hasta 11.000 metros, con temperaturas exteriores que llegan hasta los sesenta grados centígrados bajo cero y escaso contenido de oxígeno de la atmósfera exterior, lo que obliga a adoptar condiciones artificiales en el interior de las aeronaves que consisten en una presión barométrica inferior a la existente a nivel del mar, baja humedad del aire y recirculación del mismo, a lo que se añade la movilidad reducida durante el vuelo.

La mayoría de los pasajeros, no tienen ningún inconveniente para realizar un viaje en las condiciones anteriores, e incluso con menos riesgos que en la vida diaria.

No obstante hay ciertas situaciones en las que la consulta previa al médico de cabecera o al especialista resulta muy recomendable, como en los siguientes casos:

  • Si usted ha tenido una reciente operación quirúrgica, en especial, ocular, de abdomen o pulmonar.
  • Si usted viaja con las piernas escayoladas.
  • Si usted ha tenido un infarto, una angina de pecho o tiene trastornos circulatorios. Si usted tiene alguna enfermedad pulmonar o insuficiencia respiratoria.
  • Si usted tiene sinusitis crónica, infecciones del oído medio u otitis. Si usted tiene congestiones nasales derivadas de infecciones o alergia respiratoria.

Las compañías aéreas en los viajes de larga duración suelen recomendar ciertas pautas de alimentación y bebidas, así como algunos ejercicios físicos durante el vuelo, los cuáles le ayudarán a incrementar su bienestar y reducir los inconvenientes de una prolongada inmovilidad. Siga atentamente los consejos de las compañías aéreas.


© Agencia Estatal de Seguridad Aérea