
Las compañías aéreas, sus agentes o los operadores turísticos no podrán negarse, alegando discapacidad o movilidad reducida del pasajero, a aceptar una reserva o embarcar al pasajero (siempre que éste disponga de un billete válido y de una reserva) a excepción de:
Si no se acepta la reserva, se exige un acompañante o se deniega el embarque por dichos motivos, las compañías, sus agentes o los operadores turísticos deberán comunicar dichos motivos inmediatamente, y si así lo solicita el pasajero, por escrito en un plazo de cinco días hábiles desde su solicitud.
En caso de negación de una reserva por alguno de éstos motivos, la compañía aérea, su agente o el operador turístico deberán hacer esfuerzos razonables por proponer una alternativa aceptable.
En caso de denegación de embarque por discapacidad o movilidad reducida, el pasajero y su acompañante tendrán derecho a información y derecho a reembolso o a un transporte alternativo.