El desarrollo seguro de la aviación tiene un fundamento importante en el trabajo desempeñado por los profesionales de la meteorología, por su conocimiento específico sobre el estado del tiempo y la atmósfera.
En este contexto, las mejoras de los índices de seguridad en el transporte aéreo dependen, en gran medida, de las mejoras que se van logrando en la calidad de la información meteorológica, sobre todo en lo que se refiere al pronóstico sobre el comportamiento de aquellos aspectos de la atmósfera que mayor incidencia tienen en las operaciones aéreas, tales como las turbulencias, los vientos, las nieblas, las tormentas, etc.
Además, los meteorólogos desempeñan una labor fundamental en la seguridad aérea en otros aspectos como por ejemplo:
En España la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) es el organismo oficial competente para dirigir, desarrollar y coordinar las actividades relacionadas con el servicio meteorológico.