Las compañías aéreas apuestan por la seguridad debido a que se trata de una obligación impuesta por los reguladores y de una exigencia de sus clientes.
Desde el momento en que una compañía aérea adquiere un avión, la seguridad del mismo queda determinada por:
Por ello, las compañías aéreas tienen tres grandes responsabilidades en el ámbito de la seguridad aérea:
De esta forma, junto con el área de Mantenimiento, la Dirección de Operaciones es la parte de la organización de una compañía aérea donde mayor responsabilidad se deposita para garantizar la seguridad.
Normalmente, la Dirección de Operaciones es responsable de velar tanto por el desarrollo seguro de las operaciones durante el vuelo, como de mantener en continua formación a los tripulantes técnicos y de cabina, tarea ejercida desde la Dirección de Instrucción de Tripulaciones.
Para garantizar el cumplimiento de las anteriores responsabilidades, la Dirección de Seguridad y Calidad de una compañía aérea monitoriza y audita de forma regular que las Direcciones de Mantenimiento, Operación e Instrucción, cumplen con la norma sin que existan desviaciones que pongan en peligro la seguridad del avión y sus pasajeros.